Algún verso, algún relato… Y unos cuantos garabatos

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martes, 12 de mayo de 2015

Maldita costumbre



Resumen del día a día:
madrugas para el trabajo
deambulando cabizbajo.
Descubres con ironía
que respiras todavía.
Ves que aún no ha salido el sol
y aletargado en formol,
te arrastras sin objeción
a cumplir tu obligación
como un triste caracol.


Doce horas de sollozos
en el campo de algodón,
delante del pelotón.
Te vas hundiendo en un pozo.
Regresas al calabozo
procurando descansar,
y con derecho a soñar
aunque quedan pocas ganas...
porque muy pronto, mañana,
volverás a despertar.

miércoles, 9 de abril de 2014

Mi paciencia

Ir deprisa
me horroriza,
me hipnotiza
y me borra la sonrisa.

Y nada me tranquiliza,
se me arruga la camisa
y me despeina la brisa.

El que cruza en rojo,
las dobles filas,
la puerta abierta,
el andar a pilas.

Los tornillos flojos,
los dobles filos,
las horas muertas,
los faltos de estilo.

Los segundos lentos,
los abrefácil,
los militares,
la memoria frágil.

Los medicamentos,
las calles mudas,
los cierrabares,
las eternas dudas.

Terminan con mi paciencia
las salidas de emergencia,
el rigor, las insolvencias.

Conservar las apariencias,
las creencias,
la inocencia,
la consciencia...

sábado, 6 de abril de 2013

Yo quiero un mundo


  
Yo quiero un mundo que no tenga apuros,
que me despierte si me estoy meando
o si no quiero seguir descansando.
Sin alarmas para un trabajo duro.

Yo quiero un mundo mucho más seguro
en el que no nos estemos matando,
robando y engañando; traicionando.
Sin las armas de ejércitos oscuros.

Donde no existan sueños pasajeros
y donde nunca más seamos esclavos
del miedo, del amor y del dinero.

De la cruz, del martillo y de los clavos.
Que no importe si alguien usa sombrero,
vaqueros con agujeros...  taparrabos...

sábado, 14 de abril de 2012

ESTÚPIDO PERO FELIZ.




No consigo contestarme
por qué me olvido de todo,
no puedo de ningún modo
razonar sin olvidarme.
Y no dejo de quejarme
de mi efímera memoria...
Ya me olvidé de la historia
que empezaba a relatar...
ya no puedo ni rimar
de forma satisfactoria.

Mi cabeza está sufriendo
un deterioro importante,
y nada gratificante
es ver que se me va yendo.
Y el pelo que va saliendo
ha plantado su raíz
en esa materia gris
que tenía por cerebro.
¡No digan que no me integro
a este mundo tan feliz!

domingo, 18 de diciembre de 2011

¡Qué ironía vivir en comunidad!


El ruido inoportuno de la ciudad,
el tic - tac de los segundos,
las quejas del moribundo,
los pasos y los gritos, me perturban.

Me susurran al oido. Y hurgan
en los pelos de la oreja.
El gato sobre las tejas
provoca el sobresalto de un difunto.

Y en repentino despertar pregunto:
-¿Será la tranquilidad,
más que una necesidad
un lujo?-. Mientras el silencio escapa,

el bullicio escandaloso me atrapa
con el hilo musical
de la fauna vecinal...
¡Qué armonía vivir en comunidad!

sábado, 6 de agosto de 2011

Zorra astuta.

Pediste que te cuidara,

pediste que no te mienta

y que nunca me arrepienta,

y que nunca te dejara.

¿Y por qué fuiste tan rara?

¿Y por qué fuiste tan puta?

Y te fuiste, zorra astuta...

Esas que te dan la espalda

les dan a otros su falda

cuando ya no te disfrutan.

sábado, 16 de abril de 2011

Puntos de sutura.

Yo nunca pude saber qué es la vida
ni entender contra qué estamos jugando.
Mientras tanto nos vamos suicidando
y no sabemos cuál es la salida;

si escapar por la puerta del encanto
o correr hasta darla por perdida.
Como dije antes, somos dos suicidas,
que con la lengua vamos desgastando

las ilusiones, y los lazos fuertes
que nos unen, los puntos de sutura
que cierran las heridas de quererte.

Porque en la piel aun tengo las costuras
de cuando arrancamos, echando a suerte,
los hilos del amor, las ataduras.

lunes, 7 de marzo de 2011

ADULTEZ.

Parece todo imposible
y todo tan complicado,
y los sueños censurados
ya no quieren ni vivir.
No existe nada irrompible,
nada que dure cien años,
sólo duda, miedo, engaño
y un apagado existir.
Un desganado latir
que escapa a lo inteligible.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Llego.

Si, estoy, aunque tarde siempre llego

a las cosas que no me importan, y más

a las que sí, y cuando llego, estás

con muchas ganas de prenderme fuego.


Y yo quiero explicarte que no juego,

que yo soy así, pero vos siempre vas

a reprocharme lo mucho que esperás.

Que siempre el tránsito, que si mi ego.


Que sólo importo yo, que qué más quiero

Pero... -Pero nada, me voy, y otro día,

tres horas a la lluvia no te espero-.


¡Dos horas y tres cuartos alma mía!...

Ya me quedé hablando solo y en cueros.

Bueno... a ver si la cosa se enfría.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Esperen más todavía.

Muchos están a la espera,
hasta que pase el invierno,
escapando del infierno,
esperan en las pateras.
Los barquitos sin bandera
quieren matar la agonía.
Todas las horas son frías
en la corriente del mar.
Difícil de remediar,
otra batalla perdida.

Esperar la noche y día,
esperamos los regresos,
los excesos los accesos,
las verdades las mentiras.
Esperar toda la vida
a vestirse con corbata,
a bailar en una pata
y olvidarse de las prisas
que nos roban la sonrisa
por un puñado de plata.

Escondidas y enterradas
como por arte de magia,
las monedas de la mafia,
en la gran bolsa dorada.
Me hace gracia quien confiaba
en la inmediata alegría,
perdónenme que me ría
pero todo es esperar.
Si se quieren jubilar
esperen más todavía.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Sabueso de buen lamer.

Cantando Sin documentos
con mi bolsa bichicome,
voy pateando direcciones,
mi barba sigue creciendo.
Perro viejo por el puerto,
sabueso de buen lamer,
que nunca pudo morder
los huesos de ningún gil.
No tocó ser pedigrí.
Alguien tuvo que perder

Vagabundo y sin hogar,
pero no me desespero,
es que tengo el mundo entero
para poder callejear.
Y si quiero milonguear
abrazado a los faroles,
o mear entre las flores
de mi querida ciudad.
Tengan algo de piedad
con los viejos soñadores.

jueves, 28 de enero de 2010

El bajo sur.

Tirado en el bajo sur,
nadie me viene a buscar,
sólo me queda esperar
que el día traiga la luz.
Y toda la lentitud,
la que mueve la ciudad,
con destellos de maldad
por las esquinas del centro.
Oigo risas y lamentos
detrás de la oscuridad.

Hay luces dentro de un bar
que lleva un rato cerrado
y aunque estoy solo y helado
no me permiten entrar.
Es duro de imaginar
que en la calle he de dormir,
pasar la noche y sentir
el frío de la mañana.
Y saber que aún tengo ganas.
Ganas de sobrevivir.

viernes, 23 de octubre de 2009

Parece que aparecen.

Un espectro deambulando sin destino,
sin lugares, sin motivos,
planifica su vagar.

Sin embargo el se encuentra con miradas,
con almas desorientadas
que se pierden al pasar.


Parece que aparecen de la nada
y te miran a la cara
sin saber muy bien porqué.

Yo intento confundirme en el ruido,
pasar desapercibido,
despedido del ayer.



Los vidrios rotos de tu copa afilada
y los espejos de tu casa encantada.
Sin un misterio que se pueda entender,
sin un rincón donde me pueda esconder.



Hoy pienso salir vivo de este mundo.
Un fantasma que sin rumbo
busca errante su verdad.

viernes, 16 de octubre de 2009

Del paladar.

Porque no podés mirar atrás,
sólo estar acá.
Porque ahora es y no será
ya nunca más.

Brindar y salpicar y compartir,
una cerveza.
Saltando con amigos
hoy y más.

Y vos estás pensando y recordando.
Yo sigo preguntando qué vendrá.
¿Y qué más me da?
¿Qué más nos da?
Ya me olvide de todo,
ya no importa más.

No pienso mandarte flores,
te quiero acá,
aunque prefiero la idea de
que no volverás.

No necesito que entiendas estoy
cansado de imaginar.
Palabras que se me pegan
del paladar.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Sin complejos.

Cruda suerte que te toca.
Caminas de arriba abajo.
Lento, mustio y cabizbajo
por esa gatita loca.
Aquella que con su boca
dijo querer estar sola.
Y a los pies de una farola
te dejó con gusto amargo.
Y te pagó con recargo
una bala en tu pistola.

Hoy tu vida es murmurar
a la sombra de una parra,
aporreando una guitarra
ya sin ganas de cantar.
Y me atrevo a imaginar
que te estas haciendo viejo,
ya no usas los espejos
que te dicen la verdad.
Los valores de la edad,
los de vivir sin complejos.

Y aunque queda poco tiempo
y nunca hubo demasiado.
Siempre acabas fastidiado
por tu gran temperamento.
Por los pálidos momentos
que corriendo desbocado,
te han soltado disparado,
con prisas y desengaños.
Y al cabo de tantos años
se te han ido disipando.

Todavía murmurando
a la sombra de esa parra,
abandonas la guitarra
satisfecho y suspirando.
Repasas aquellos tangos
de tu juventud violenta,
y tu calma representa
que has quedado mano a mano.
Si, más tarde que temprano,

pero ya has saldado cuentas.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Los años que llegaron tarde.

Cómo me hubiera gustado
haber formado parte
de esa historia
y contarte.

Pero todo cambia tanto
pasa de mano en mano
ya no está,
ya lo cerraron.

Y yo recuerdo, aquellos años
que no son míos y no he vivido,
también recuerdo, todos los tangos
que escucho nuevos, que no pasaron.

Como nostalgia, nostalgia ajena,
como una vida de fotos viejas
y no son míos, no son de nadie,
los años que llegaron tarde.

Un nicho, un agujero
con el café del tiempo,
en el mostrador de mármol
o en un rincón.

Donde se refugian
del otoño y la lluvia,
el gato del tejado
y aquel viejo.