Cómo me hubiera gustado
haber formado parte
de esa historia
y contarte.
Pero todo cambia tanto
pasa de mano en mano
ya no está,
ya lo cerraron.
Y yo recuerdo, aquellos años
que no son míos y no he vivido,
también recuerdo, todos los tangos
que escucho nuevos, que no pasaron.
Como nostalgia, nostalgia ajena,
como una vida de fotos viejas
y no son míos, no son de nadie,
los años que llegaron tarde.
Un nicho, un agujero
con el café del tiempo,
en el mostrador de mármol
o en un rincón.
Donde se refugian
del otoño y la lluvia,
el gato del tejado
y aquel viejo.
domingo, 20 de septiembre de 2009
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